Autora: Alejandra Apablaza.

Al igual que muchas parturientas en el pasado, la diseñadora Alejandra Apablaza tuvo a su segunda hija en su casa, de forma muy natural, supervisada por una matrona y una doula. Fue una decisión consciente y planificada, que tomó después de que su primer parto en una clínica, con anestesia y fórceps, le dejara un gusto amargo. Este es su relato de esa experiencia.

Por Alejandra Apablaza / Fotografía: Rodrigo Chodil / Producción: Paulina Wiegand

Etiquetas: , ,

Paula 1187, Especial Navidad. Sábado 21 de noviembre de 2015.

Soy mamá. Desde luego no lo he sido siempre. Nací mamá el 11 de febrero de 2013 a las 11 de la mañana, cuando después de horas de dolor, confusión, apretones y fórceps, recibí a mi hijo mayor, Raimundo, hoy de 2 años. Mi primer embarazo estuvo lleno de ilusiones. Me leí todo lo que encontré sobre parto respetuoso y parto natural. Bajé una aplicación en el celular que, además de contar las semanas de gestación, me iba advirtiendo qué podía y no podía hacer. Fui a un taller de parto, donde aprendí las fases del parto y posiciones para aliviar el dolor de las contracciones. Vi documentales, leí revistas y libros. En fin, me llené de información.

Busqué un equipo médico que me acompañara en el proceso. Mi obstetra era buena onda, consideré que era lo mejor que me ofrecía mi plan de Isapre. Pero no enganchó mucho con mi idea del parto natural sin anestesia y me echó el avión abajo diciendo que con las primerizas era muy difícil.

A la semana 39, después de una visita a la matrona, comencé el trabajo de parto. Nunca supe por qué me hizo un tacto. Hoy sé que hizo una maniobra de Hamilton, que acelera el proceso, al despegar las membranas de la bolsa amniótica, y así favorecer la producción de hormonas que inician el trabajo de parto. Yo nunca lo pedí y me dolió mucho. Luego comenzó la cascada de intervenciones médicas, que terminaron con fuertes apretones en mi guata para bajar a mi hijo que todavía no estaba listo para nacer. Eso se llama maniobra de Kristeller y está penado por ley en varios países europeos.

Se supone que mi matrona era pro parto natural. No entendí por qué me hizo todo eso. Me sentí juzgada por ella. Me dijo varias veces que toda la culpa la había tenido la anestesia. Y es que después de 16 horas de fuertes contracciones y bolsa rota, tuve que pedirla.

Leer entrevista completa en : http://www.paula.cl/entrevista/nacer-en-la-casa/